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La noche en Midtown

Nueva York es la ciudad que nunca duerme, y el Midtown es otra muestra de ello. Manhattan no es un lugar barato para tomar unas copas, y Midtown aun menos. Por lo tanto, conviene conocer los precios de los locales antes de pedir, y así, evitarse disgustos. Dado el nivel general de los habitantes de este barrio neoyorquino, muchos estos lugares son exclusivos y de altos precios. Pero también son, por lo general, bares agradables y tranquilos.

Uno de ellos es el Blue Bar en el Algonquin Hotel en la 59 West 44th Street. Se trata de un peculiar local muy frecuentado en su día por grandes escritores y poetas neoyorquinos. Y si te has decidido por este bar, puede aprovechar también y, dentro del mismo hotel, contemplar un espectáculo de cabaré en el Oak Room.

Por otro lado, en la misma línea que el Blue Bar tenemos al Russian Samovar. Como su propio nombre indica, muchos de sus clientes son rusos emigrados que acuden a la barra de este local a tomar tragos del mejor vodka. Si te gustan las bebidas fuertes y las luces rojas este es tu sitio. Además quizás te encuentres con su copropietario, el célebre coreógrafo y bailarín Mijail Baryshnikov.

Si buscas un ambiente más alegre, tal vez tu sitio sea el King Cole Bar, famoso local de Midtown. Y es que cuenta la leyenda de este bar que tras su barra nació el célebre cóctel Bloody Mary. Así que, si te acercas por este refugio de la Quinta Avenida no dudes en probar uno de sus deliciosos cócteles.

¿Has visitado el edificio Seagram? ¿Te apetece descansar tomando una copa? El Four Seasons Bar es uno de los locales de copas más exclusivos del Midtown neoyorquino. Posee un diseño fascinante a tono con el nivel arquitectónico del edificio de Mies van der Rohe. En su barra podrás compartir copa con varios de los empresarios más influyentes del mundo. Y recuerda, si no llevas chaqueta y corbata, los camareros te facilitarán una para que no desentones con la elegancia de su clientela.

Midtown es un barrio plagado de empresarios y profesionales de éxito. Su ritmo de vida diurna es vertiginoso, por ello, cuando llega la noche, es el momento de una copa y una agradable conversación.




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